¿Qué es la Astrología?
La astrología es el estudio del significado simbólico de los cuerpos celestes y su relación con la vida en la Tierra. La palabra astrología se compone de las palabras griegas “astron”, que significa astro y, “logos”: conocimiento, estudio, razón y sentido. El viejo principio hermético, “Como es arriba, del mismo modo es abajo” representa el fundamento intelectual de la astrología.
Desde hace miles de años los seres humanos observan los movimientos de los astros y encuentran en ellos paralelos con los acontecimientos en la Tierra. Desde un punto de vista integral, la astrología no parte de la idea de que los cuerpos celestes ejerzan una influencia energética directa; aunque no hay que excluir esta idea por completo, sobre todo cuando se trata del calor que recibimos del Sol y de la influencia de la Luna sobre los mares y la agricultura.
La posición de los astros es un indicador de la “Zeitqualitaet”, el espíritu de la época. Parecido a un reloj que muestra la hora pero no la provoca, los astros en el cielo nos transmiten qué tipo de energías se activan y también cuándo; por ejemplo, agresión y violencia con Marte; armonía, paz y amor con Venus, etc. Sin embargo, el cosmos no nos habla en un lenguaje claro sino en un lenguaje simbólico que hay que traducir, interpretar y trasladarlo a la vida diaria. El efecto de la astrología no se puede comprobar científicamente pero, después de un tiempo de estudio y experimentación, convence a través de las vivencias propias.
¿Cuál es el origen de la astrología?
El origen exacto de la astrología es todavía desconocido. Desde tiempos remotos se considera a Mesopotamia la cuna del conocimiento celeste, aunque en el noroeste de África se descubrió un zodiaco en una pintura rupestre con una antigüedad de más 10.000 años a.C. La historia de la astrología se conoce a través de diferentes culturas, y de forma más exacta desde Mesopotamia, 4.000 años a.C.
Se considera que el antecedente de la astrología se encuentra en el desarrollo y conocimiento de los calendarios en culturas como la egipcia, china, maya y azteca. En un principio, los pueblos nómadas que vivían de la cacería se guiaban especialmente por la Luna, pero cuando comenzaron a asentarse y dedicarse a la agricultura, el estudio del Sol y de las estaciones dio inicio a los primeros calendarios por la necesidad de trabajar la tierra de manera más eficiente. Antiguamente, a diferencia de hoy, la calidad del tiempo era inseparable de la técnica para medirlo. Los calendarios sólo podían ser elaborados por personas con suficiente conocimiento, como los sacerdotes, ya que contenían muchas indicaciones cualitativas, día por día, para asuntos de diferentes índoles. En la cultura maya, estas indicaciones incluso las seguían para elegir la profesión dependiendo del día de nacimiento.
En Babilonia los movimientos de los planetas se tomaban como señales divinas (óminas) que estaban en relación directa con los acontecimientos en la Tierra. Hasta ese momento la astrología era de naturaleza puramente universal, centrada en los acontecimientos mundiales y en el clima. Apenas en la época de la Babilonia tardía, 500 a.c., se comenzaron a identificar las leyes y ciclos que rigen los movimientos planetarios en el cielo. Así lograron establecer las primeras predicciones de constelaciones astronómicas, lo que constituye también el inicio de la astrología individual basada en el nacimiento de la persona.
Del nuevo conocimiento astrológico que desarrollaron los sabios griegos, aproximadamente a mediados del siglo 4 a.C., nace la astrología helenista con el horóscopo natal, una mezcla entre religión y ciencia.
El desarrollo hacia la forma occidental continuó con los romanos aunque, cerca del año 100 a.C., la astrología era todavía muy atacada, pero entre 30 a.C. y 100 d.C. llego a ser sumamente significativa en Roma donde tuvo enorme influencia en la política. A finales del siglo III fue casi eliminada por la Iglesia, especialmente por los esfuerzos de San Augustín (354-430). En el año 500, en Roma, casi todos los libros de astrología fueron quemados; los astrólogos amenazados de muerte huyeron a Persia.
Tras la caída del Imperio Romano, aproximadamente en el año 475, en Europa Central la astrología entró en una fase oscura, resurgió en tierras cristianas en Sicilia y España con los Árabes; durante el Renacimiento, entre los años 1450 y 1650, tuvo su época de mayor esplendor. Se enseñaba astrología en todas las universidades, los gobernantes y religiosos la aceptaron ampliamente; en esta época vivieron astrólogos sumamente importantes como Paracelso, Nostradamus, Copernico, Kepler, Agrippa, Regiomontano, Lilly Morin etc.
A fines del siglo XVII el nuevo pensamiento científico reemplazó a la astrología en las universidades y fue declarada superstición. Es hasta el siglo XX que resurge una vez más y toma la forma de una astrología simbólica y psicológica; muchos académicos la usan aunque dista de ser una disciplina científicamente aceptada.
Los límites de la astrología
La astrología usa un lenguaje lleno de símbolos e imágenes que se basa en el conocimiento de las culturas ancestrales y en el tesoro de la experiencia de observaciones celestiales durante miles de años. La interpretación del simbolismo astrológico se basa en la analogía, la cual es opuesta al pensamiento causal que predomina en el mundo occidental. Estamos acostumbrados a ver todo bajo los principios de causa y efecto o acción y reacción. El pensamiento por analogía usa asociaciones sin interdependencias en el que diferentes imágenes expresan lo mismo.
Así se relaciona el simbolismo de un determinado planeta, por ejemplo Mercurio, con una amplia paleta de significados como: comunicación, intercambio de ideas e intereses, capacidad de aprender, comercio, transporte público, sistema nervioso, etc. A un desconocedor de la astrología le parecerá que todos esos conceptos no tienen nada en común. El verdadero arte de la astrología consiste en traducir el simbolismo a un lenguaje comprensible y elegir la asignación correcta para cada caso y uso.
Es en esa interpretación donde nos encontramos con los límites de esta disciplina, como astrólogos podemos ver claramente de qué principios se trata pero nunca podemos decir con certeza absoluta el nivel concreto donde se expresan nuestras conclusiones. La astrología puede mostrar de qué se trata, pero no sabemos con exactitud qué va acontecer. Por ejemplo, para un astrólogo es fácil ver cuándo una persona enfrentará cambios pero, cómo se presentarán en concreto, sólo se puede especular. Depende de la información que se tiene sobre la persona la interpretación se puede dar en un margen amplio o más estrecho. El astrólogo puede ver simbólicamente en un horóscopo las disposiciones y el potencial de una persona con sus fuerzas y debilidades; pero es imposible ver en qué nivel concreto se expresan las energías. Una persona con mucha energía de Marte en su horóscopo puede vivirlo como fuerza para imponerse o afirmarse, puede ser también que sea poco sensible con los demás, impaciente e incluso violento; por el contrario, puede que sea víctima de agresiones continuas.
Áreas donde se aplica la astrología
Básicamente existen dos tipos de astrología: la individual y la mundial. La astrología mundial ó mundana trata procesos que tienen que ver con el mundo o con grupos de seres humanos; en cambio, la astrología individual trata la vida y el destino de una sola persona.
En la actualidad, la astrología se aplica principalmente en el área individual como ayuda y orientación en la vida. En la consulta astrológica, el encuentro con la carta natal sirve para iluminar temas personales como la profesión, el dinero, relaciones personales, etc. Los motivos pueden ser la curiosidad de saber algo más sobre la vida propia y sus posibilidades o la búsqueda de un medio de apoyo en una situación de crisis. Existen técnicas astrológicas de comparación de los horóscopos de dos ó más personas; el enfoque es hacia la vida de pareja, a cuestiones de educación de los hijos y para descubrir importantes patrones familiares.
La aplicación de la astrología en el área profesional y empresarial es muy común en E.U.A. y en Alemania, donde los astrólogos trabajan como consejeros para empresas, aunque muy discretamente. Operan tanto en la selección de personal y equipos como en la planeación de la agenda para que las decisiones importantes y las firmas de contratos se hagan bajo los auspicios de constelaciones astrológicas apropiadas; para conocer las tendencias evolutivas que tendrá una empresa, se trabaja con el horóscopo de la fecha de su creación y con los de sus directores.
La astrología mundial analiza por medio de horóscopos de los estados y de sus líderes la situación política, social y económica de un país. El desarrollo económico tiene mucho que ver con los ciclos planetarios. El interés en esta área va en aumento, especialmente en la Bolsa de Valores donde los inversionistas obtienen beneficios directos del conocimiento astrológico en forma de ganancias materiales.
Otra área importante es la astrología médica en la que las terapias integrales encuentran una maravillosa ayuda para el diagnóstico por medio del horóscopo de sus pacientes.
Calidad del tiempo y predicciones
Gran parte de la mala reputación de la astrología en ciertos sectores de la sociedad se debe a sus posibilidades únicas de hacer predicciones y descripciones exactas sobre la calidad del tiempo para cualquier momento en el pasado, presente ó futuro. Siempre se debe respetar la naturaleza simbólica de la información celeste y es indispensable saber interpretarla. Esto significa que es imposible describir de manera muy concreta los eventos para un momento determinado; lo que se hace es describir simbólicamente la calidad del tiempo.
Con la posibilidad de investigar influencias temporales, cada astrólogo se enfrenta a la enorme seducción de hacer pronósticos concretos y crear así, en el desconocedor de la materia, falsas expectativas sobre las posibilidades de la astrología. Predicciones de este tipo se presentan especialmente al final de cada año en diferentes medios de comunicación; supuestos astrólogos, en su mayoría mujeres carismáticas, predicen el desarrollo político y económico de un país, anuncian desde catástrofes hasta el destino de figuras públicas de manera espectacular y superficial. Normalmente el tiempo para este tipo de presentaciones es corto y como los análisis carecen de profundidad, el resultado produce muchos errores; razón que lleva a muchas personas a la conclusión de que la astrología no funciona. En realidad, ésta no es una astrología seria, es incluso irresponsable y poco ética.
Hablando de la astrología seria y respecto a las técnicas predictivas, hay que tener presente que la situación celeste está en cambio permanente influyendo así en las constelaciones de la carta natal de manera cíclica y expresando, en un lenguaje simbólico, los altos y bajos, los permanentes cambios y la evolución de una vida humana.
Existen los TRÁNSITOS, que son las posiciones de las constelaciones planetarias en un momento dado y su relación con la carta natal; las PROGRESIONES, en las que se progresa la carta natal con la velocidad 1 DIA = 1 AÑO y el RETORNO SOLAR, un horóscopo que se levanta cada año, cerca del cumpleaños. Debido su complejidad astronómica y matemática no profundizaré ahora en esta área de la astrología.
Las diferentes corrientes de la astrología
Astrología clásica
Se divide en dos ramas principales:
1.- La astrología horaria, basada en las técnicas antiguas para dar respuesta a preguntas específicas.
2.- La astrología eleccional que comprende las técnicas para elegir momentos adecuados para cualquier acontecimiento y para la elaboración de los talismanes astrológicos.
Astrología psicológica:
La astrología moderna, desarrollada en el siglo pasado, se apoya en el conocimiento y los modelos de la psicología humanista.
Las diversas corrientes astrológicas son compatibles y se enriquecen recíprocamente; toman también conocimientos de diferentes fuentes esotéricas y escuelas astrológicas con sus extensiones correspondientes.
En Occidente usamos la astrología tropical, que se basa en la eclíptica y en las estaciones que inician cuando el Sol entra en cada uno de los cuatro signos cardinales del zodiaco.
En la India se usa el zodiaco sideral que se basa en las constelaciones de estrellas fijas. Actualmente existe una diferencia de 23 grados aprox. entre el zodiaco sideral y el tropical. Los dos zodiacos usan los mismos signos y planetas con ligeras diferencias en la interpretación de su simbolismo de acuerdo a las variantes culturales y mitológicas.
La astrología china, la tibetana y la maya muestra gran diferencia conceptual, sin embargo, en forma independiente todas llegan a conclusiones similares en muchos puntos, enriqueciendo siempre el horizonte del estudiante reflexivo.
Generalizado, podemos decir que se pueden levantar horóscopos para personas, animales, acontecimientos, preguntas y momentos determinados (elecciones) e interpretar sus símbolos mediante las reglas y conceptos astrológicos.
Cómo calcular un horóscopo
Calcular un horóscopo es un procedimiento muy complejo, se requieren los datos de la persona: hora, fecha y lugar del nacimiento, además de efemérides para conocer las posiciones de los planetas y tablas para definir las casas. Antes de que existieran las computadoras, el cálculo y el diseño de un horóscopo tomaba mucho tiempo. No hace mucho, los libros para elaborar un horóscopo estaban en posesión de pocas personas. Hoy en día, ya no muchos astrólogos calculan los horóscopos a mano, sin embargo, todos que se consideren astrólogos deben dominar este cálculo, en caso contrario pierden el respeto de sus colegas. Dada la complejidad del tema, no incluyo las instrucciones para el cálculo de una carta natal, sin embargo, quiero mencionar que enseño la técnica a mis alumnos a partir del primer año de estudio y ofrezco el servicio en el tel: 56 15 26 49 ó por e-mail: astrowalter@prodigy.net.mx
Walter Anliker, Enero 2005
